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Faloplastia

La faloplastia es la construcción quirúrgica de un pene a partir del propio tejido corporal, en varias fases operatorias, normalmente solicitada por mujeres biológicas que viven como hombres trans. Técnicamente es uno de los trayectos quirúrgico-plásticos más complejos que existen, con un alto porcentaje de complicaciones y un elevado número de operaciones de seguimiento necesarias. El resultado final no es un pene funcional en sentido biológico — no hay erección espontánea, ni producción de esperma, ni capacidad reproductiva — sino un neopene con resultados estéticos y funcionales variables.

Técnicas y zonas donantes

La técnica más utilizada es el colgajo libre del antebrazo radial (radial forearm free flap, RFF). En ella se retira un gran fragmento de piel y de tejido subcutáneo del antebrazo, con vasos sanguíneos y nervios, y se conecta a la región púbica. Una alternativa es el colgajo anterolateral del muslo (ALT) o un colgajo dorsal (MLD). Cada método deja una gran cicatriz en la zona donante — con el RFF es una cicatriz llamativa, visible de por vida en el antebrazo, que se reconoce con regularidad como cicatriz de faloplastia.

Morbilidad de la zona donante

Retirar un gran fragmento de tejido del brazo o del muslo no es una intervención menor. Las posibles consecuencias son: disminución permanente de fuerza y sensibilidad en el brazo o la pierna, función limitada de la mano (con RFF), dolor crónico en la zona donante, sensibilidad a la temperatura o a la presión, problemas linfáticos y una cicatriz estéticamente muy visible. Con la técnica ALT, la cicatriz es menos visible, pero el tejido retirado es mayor; con el RFF, la cicatriz es muy visible.

Altas cifras de complicaciones y reoperaciones

La faloplastia tiene uno de los porcentajes de complicaciones más altos dentro de la cirugía. Las grandes series muestran que:

  • Las estenosis uretrales (estrechamientos de la uretra creada) se dan en aproximadamente un tercio o la mitad de las personas pacientes y exigen casi siempre cirugía de seguimiento.
  • Las fístulas uretrales (fugas por las que la orina sale a través de la piel) son igualmente frecuentes; la reparación es difícil y a menudo requiere varias intervenciones.
  • La necrosis del colgajo (muerte parcial o total del cilindro creado) es una complicación temida cuyo posible resultado es la pérdida total del neopene.
  • Infecciones, hematomas, dehiscencia de la herida se dan con frecuencia.
  • Las prótesis eréctiles, necesarias para el sexo penetrativo, tienen una alta tasa de fallo y deben sustituirse con regularidad.
  • Reoperaciones: es normal que una persona paciente, tras la primera construcción, se someta a más intervenciones de corrección, de reconstrucción uretral y de colocación de prótesis. De tres a seis operaciones no es una excepción.

Fases y duración

Un trayecto de faloplastia consta normalmente de dos a cuatro fases operatorias planificadas, con intervalos de recuperación. Incluidas las revisiones, el trayecto completo puede durar de cuatro a seis años o más. Es una ocupación considerable de la vida de la persona paciente.

Sensibilidad y sexualidad

Se intenta restaurar la sensibilidad táctil y erógena conectando nervios del colgajo a nervios de la región púbica. Los resultados son variables. Algunas personas pacientes refieren una buena sensibilidad, otras poca o ninguna. La función sexual exige casi siempre una prótesis eréctil; la erección espontánea no es biológicamente posible.

Infertilidad e irreversibilidad

La intervención suele acompañarse de (o seguir a) una histerectomía y, eventualmente, una ooforectomía, con pérdida definitiva de la fertilidad. La propia faloplastia es irreversible: el neopene puede retirarse, pero la anatomía original no puede recuperarse.

La metoidioplastia como alternativa menos invasiva

La metoidioplastia utiliza el clítoris agrandado por la testosterona. El resultado es un pene pequeño con sensibilidad propia, normalmente sin posibilidad de sexo penetrativo. Las cifras de complicaciones son notablemente más bajas que con la faloplastia, y no hay morbilidad de zona donante. Para quien tiene como objetivo principal orinar de pie, esto puede ser suficiente.

Reembolso

En los Países Bajos se realiza en el Amsterdam UMC y se reembolsa desde el seguro básico dentro del trayecto de atención al género. Los tiempos de espera son considerables. Véanse también Tiempos de espera y trayecto asistencial, Detransición y Cass Review.