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Metoidioplastia

Instrumentos quirúrgicos sobre un paño verde dentro de una bandeja metálica
Foto: Dan Bollinger, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

La metoidioplastia es una intervención quirúrgica genital para hombres trans en la que el clítoris —agrandado por un tratamiento prolongado con testosterona— se libera y se transforma en un pequeño neofalo. Es una alternativa a la faloplastia.

En qué consiste la intervención

La metoidioplastia es una intervención quirúrgica para hombres trans en la que el clítoris —que puede haber aumentado considerablemente de tamaño debido al uso prolongado de testosterona— se libera y se modela como un neofalo. La intervención es menos invasiva que la faloplastia: no se traslada tejido del brazo o la pierna, no requiere una operación tan larga ni provoca una morbilidad prolongada en la zona donante.

Requisitos

Para realizar una metoidioplastia se requiere un mínimo de uno a dos años de terapia con testosterona, ya que la hipertrofia del clítoris es necesaria para disponer de suficiente tejido. El neofalo resultante suele medir entre 3 y 6 cm y conserva la sensibilidad sexual gracias a la preservación de los nervios originales.

Lo que no ofrece la intervención

El neofalo no tiene el tamaño necesario para mantener relaciones sexuales con penetración. Es posible orinar de pie mediante el alargamiento de la uretra en una intervención adicional, pero esto aumenta el riesgo de complicaciones (fístulas y estenosis). La erección es posible gracias a la hinchazón provocada por la testosterona, pero sin soporte mecánico no es lo bastante firme para la penetración.

Complicaciones

Infección de la herida, mala cicatrización, complicaciones urinarias (sobre todo en caso de alargamiento uretral: aparecen fístulas en entre el 15 y el 40 % de los casos y las estenosis son relativamente frecuentes), pérdida de sensibilidad o hipersensibilidad. Por lo general, la recuperación es más corta que tras una faloplastia, pero el resultado depende en mayor medida de la respuesta individual del clítoris a la testosterona.

Histerectomía y ooforectomía

La metoidioplastia suele combinarse con la extirpación del útero y los ovarios, o realizarse después de ella. Esto pone fin de forma definitiva a la menstruación y tiene consecuencias hormonales (dependencia de testosterona externa de por vida). Las consecuencias de extirpar el útero y los ovarios se describen en transkompas.nl.

Comparación con la faloplastia

La faloplastia proporciona un neofalo visualmente más grande y ofrece más posibilidades de utilizar prótesis eréctiles, pero implica una cicatriz importante en la zona donante del brazo o la pierna, una operación más larga, una recuperación más intensa y una mayor tasa de complicaciones. La metoidioplastia es técnicamente más sencilla y conserva mejor la sensibilidad sexual, pero produce un resultado visualmente más pequeño.

Contexto práctico en los Países Bajos

En los Países Bajos, la metoidioplastia se ofrece en centros especializados (Amsterdam UMC), con tiempos de espera que pueden ser prolongados. La cobertura por el seguro médico básico requiere una indicación médica y un proceso previo; el alcance exacto de la cobertura puede cambiar en función de las directrices de las aseguradoras y de la NZa.

Arrepentimiento y reversibilidad

A diferencia de una mastectomía o una vaginoplastia, la metoidioplastia implica una modificación limitada del tejido: el clítoris se recoloca, no se extirpa. Aun así, recuperar por completo la anatomía previa a la operación es complejo. La detransición después de una metoidioplastia está documentada; el resultado es una estructura similar a un neofalo que sigue funcionando parcialmente a nivel funcional y sexual, pero que visualmente ya no tiene una apariencia «cis».

Técnica

La intervención utiliza tejido propio y no requiere piel donante del brazo o la pierna. Se cortan los ligamentos que mantienen suspendido el clítoris para colocarlo más hacia delante y hacerlo funcionar como un pequeño neofalo. A menudo se combina con un alargamiento uretral (para posibilitar la micción de pie) y la construcción de un escroto con prótesis testiculares.

Ventajas y limitaciones

Frente a la faloplastia, sus ventajas son un proceso quirúrgico y de recuperación más corto, la conservación de la sensibilidad sexual y la ausencia de cicatrices en las zonas donantes. El órgano suele ser pequeño, lo que limita las relaciones sexuales con penetración y, en caso de alargamiento uretral, aumenta el riesgo de complicaciones (estenosis y fístulas).

Disponibilidad en los Países Bajos

En los Países Bajos, la metoidioplastia se realiza, entre otros centros, en el Amsterdam UMC. El tratamiento se inicia tras un proceso diagnóstico exhaustivo y con una derivación de la clínica de género.

Fuentes

Coleman, E., et al. (2022). Estándares de atención para la salud de las personas transgénero y con diversidad de género, versión 8. International Journal of Transgender Health, 23(sup1), S1–S259. doi:10.1080/26895269.2022.2100644

Frey, J.D., Poudrier, G., Chiodo, M.V., Hazen, A. (2016). Revisión sistemática de la metoidioplastia y la faloplastia con colgajo radial del antebrazo en la reconstrucción genital de personas trans de mujer a hombre. Plastic and Reconstructive Surgery — Global Open, 4(11), e1131. doi:10.1097/GOX.0000000000001131

Amsterdam UMC — Centro de Conocimiento y Atención de la Disforia de Género. amsterdamumc.org