Orquiectomía durante la transición

La orquiectomía es la extirpación quirúrgica de los testículos. En las mujeres trans, esta intervención se realiza para detener definitivamente la producción propia de testosterona. Puede ser una intervención independiente o formar parte de una vaginoplastia.
En qué consiste la intervención
La orquiectomía es la extirpación quirúrgica de uno o ambos testículos. En las mujeres trans se realiza de forma bilateral. La intervención pone fin a la producción de testosterona por parte de los testículos —una fuente endógena importante— y reduce así la necesidad de medicación antiandrogénica, como el ciproterona o la espironolactona.
Indicaciones durante la transición
Las mujeres trans suelen elegir la orquiectomía porque:
- El uso prolongado de antiandrógenos puede sobrecargar el sistema cardiovascular y el hígado;
- La intervención es relativamente pequeña en comparación con la vaginoplastia;
- Mejora la estabilidad hormonal: solo es necesario suplementar estrógenos;
- Para quienes no desean someterse a una vaginoplastia o no pueden hacerlo, supone aun así un cambio endocrino importante.
Procedimiento
La intervención dura aproximadamente entre 30 y 60 minutos y puede realizarse con anestesia general o regional. Se practican incisiones escrotales o inguinales. La recuperación suele producirse en una o dos semanas, con restricciones para realizar esfuerzos físicos. Las complicaciones son relativamente limitadas: hematoma, infección y, en casos poco frecuentes, dolor crónico.
Consecuencias hormonales
Sin testículos, el organismo deja de producir cantidades significativas de testosterona. La suplementación de estrógenos pasa a ser necesaria de por vida, no solo para la feminización, sino también para la salud ósea. Interrumpir los estrógenos después de una orquiectomía provoca una pérdida rápida de densidad ósea, sofocos y otros síntomas de hipogonadismo.
Irreversibilidad
La intervención es completa y definitiva. La producción de espermatozoides termina y se pierde la fertilidad, salvo que se haya realizado una criopreservación de esperma con antelación. Quien detransicione después de una orquiectomía puede recibir testosterona externa, pero nunca volverá a tener una función testicular propia. En transkompas.nl se explica lo que implica la intervención a largo plazo; transitieschade.nl aborda la dependencia hormonal de por vida.
Relación con la vaginoplastia
Por lo general, la vaginoplastia incluye la orquiectomía como parte de la intervención. La orquiectomía sin vaginoplastia es una decisión independiente: en ese caso se opta por las consecuencias hormonales sin realizar una reconstrucción genital completa. Para quienes más adelante quieran someterse a una vaginoplastia, una orquiectomía previa no constituye una contraindicación.
Fertilidad y consentimiento informado
Antes de una orquiectomía se debe hablar de forma explícita sobre la criopreservación de esperma y ofrecer esta opción. No todas las clínicas neerlandesas lo hacen de manera sistemática; se han documentado casos de pacientes que posteriormente se dan cuenta de que podrían haber conservado su esperma. En el caso de menores en edad fértil, esta conversación es especialmente urgente.
Reembolso
Cuando existe un diagnóstico confirmado de disforia de género, la orquiectomía está cubierta en los Países Bajos por el seguro médico básico. Los requisitos incluyen un informe de los profesionales responsables y, en algunos casos, un periodo de espera y una evaluación inicial. Si se opta por una orquiectomía sin un diagnóstico de género previo —por ejemplo, debido a los efectos secundarios de los antiandrógenos—, el reembolso es menos evidente.
Consecuencias para el tratamiento hormonal
Después de una orquiectomía, por lo general ya no es necesaria la medicación antiandrogénica, como el acetato de ciproterona o la espironolactona. En muchos casos, la dosis de estrógenos puede reducirse. Sin embargo, es necesario continuar con la terapia hormonal sustitutiva para mantener la salud ósea y el bienestar general.
Decisión y consecuencias
La intervención es irreversible. La fertilidad se pierde de forma definitiva, por lo que a menudo se habla previamente de la conservación de esperma. El escroto puede conservarse intacto y utilizarse posteriormente, si se desea, para una vaginoplastia.
Riesgos
Se aplican los riesgos quirúrgicos generales: sangrado posoperatorio, infección y complicaciones derivadas de la anestesia. La intervención es relativamente pequeña y el periodo de recuperación suele ser corto. No obstante, las consecuencias a largo plazo para la densidad ósea son importantes cuando se interrumpe la terapia hormonal sustitutiva.
Fuentes
Coleman, E., et al. (2022). Estándares de atención para la salud de las personas transgénero y de género diverso, versión 8. International Journal of Transgender Health. doi:10.1080/26895269.2022.2100644
Hembree, W.C., et al. (2017). Tratamiento endocrino de personas con disforia de género o incongruencia de género. Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, 102(11), 3869–3903. doi:10.1210/jc.2017-01658
Amsterdam UMC — Centro de conocimiento y atención para la disforia de género. amsterdamumc.org