Genderfluid

«Genderfluid» describe una vivencia de género autodeclarada que cambia con el tiempo: a veces más masculina, a veces más femenina, a veces en algún punto intermedio o completamente distinta. Es una etiqueta identitaria, no una categoría biológica; el sexo biológico es estable y no cambia de hora en hora. La cuestión de qué es exactamente lo que «cambia» en la fluidez de género —y de si esto merece una categoría ontológica propia— sigue abierta.
¿Cómo se describe esta experiencia?
Las descripciones varían. Para algunas personas, el cambio es una vivencia cotidiana que se manifiesta en la ropa, los pronombres o la presentación. Para otras, es una sensación interna sin consecuencias externas. No existe una forma prescrita de ser genderfluid ni un criterio objetivo para evaluar esta vivencia. Genderfluid suele incluirse dentro del término más amplio no binario.
Una observación crítica: el malestar ante las expectativas rígidas de rol que una sociedad asocia con lo «masculino» y lo «femenino» es real y reconocible. Pero de ello no se deduce necesariamente que el género o el sexo de una persona cambie. Gran parte de lo que se describe como «fluidez de género» puede explicarse como una variación en el estado de ánimo, la expresión, los gustos o la identificación dentro de una misma persona; aspectos que no necesariamente merecen una categoría propia. La relación entre genderfluid y el concepto más amplio de transgender se aborda en transgenderidentiteit.nl.
Etiquetas relacionadas
Además de genderfluid, en la misma subcultura circulan diversas etiquetas relacionadas. Genderflux se refiere a una intensidad cambiante de la vivencia de género, no a su dirección. Genderfae y genderfaun son variantes en las que la fluidez se limita, respectivamente, al espectro femenino o masculino. Para una vivencia «parcial» específica dentro de un género existen demiboy y demichica.
Afirmaciones históricas y culturales
En el discurso público general se hace referencia a veces a tradiciones indígenas o a categorías de roles no occidentales como «prueba» de que la fluidez de género es universal. Estas comparaciones son problemáticas: las tradiciones mencionadas, por ejemplo two-spirit, aluden a roles culturales y espirituales específicos dentro de determinadas comunidades, no a una «vivencia de género» interna cambiante como la que aquí se pretende describir. El término occidental «genderfluid» es reciente y surgió en gran medida en internet.
Aspectos sociales y prácticos
Los documentos oficiales registran un sexo fijo. La Ley de 2014 sobre las personas transgénero permite modificar el registro del sexo mediante un informe de un profesional cualificado, pero no contempla una categoría cambiante o tercera. En contextos sociales —el trabajo, la escuela, el deporte— una presentación cambiante puede suscitar preguntas; esto no constituye «discriminación» cuando las instituciones siguen haciendo distinciones basadas en el sexo, por ejemplo en el deporte o en los servicios de acogida, cuando existen buenas razones para ello.
Debate científico
La investigación sistemática sobre la fluidez de género como categoría independiente es escasa. El término es amplio, está poco delimitado y se basa en gran medida en declaraciones personales. El fuerte aumento del uso de esta etiqueta desde aproximadamente 2015, especialmente entre los jóvenes, coincide con el auge de las redes sociales y de las dinámicas identitarias entre iguales; esto debe tenerse en cuenta ante cualquier afirmación de que se trata de una característica biológica o psicológica estable. En este contexto, son relevantes las investigaciones sobre la disforia de género de aparición rápida y las dinámicas de contagio social.
Véase también
Fuentes
- Diamond, L.M. (2020). "Gender fluidity and nonbinary gender identities among children and adolescents." Child Development Perspectives, 14(2). DOI
- Katz-Wise, S.L., Reisner, S.L., Hughto, J.W., Keo-Meier, C.L. (2016). "Differences in sexual orientation diversity and sexual fluidity in attractions among gender minority adults in Massachusetts." Journal of Sex Research, 53(1). DOI
- Littman, L. (2018). "Parent reports of adolescents and young adults perceived to show signs of a rapid onset of gender dysphoria." PLOS ONE, 13(8). DOI
- Shrier, Abigail (2020). Irreversible Damage. Regnery.
- Stock, Kathleen (2021). Material Girls. Fleet.